No lo vamos a lograr nunca campeon, No vamos a conseguirlo.
No encajas, y me haces desencajar a mí absolutamente todos los cajones en los que cupe alguna vez.
Cómo carajos curar una herida cuando eres la herida? luego si te cierras morirás.
Y si tú mueres no sé qué quede de mí.
No sé quién soy. No se si seré. Empiezo a dudar de que seamos dos cosas, de si me vomitaste o te vomité, dudo hasta de mi nombre.
Mis nombres.
Cada día una persona diferente. No tengo identidad. No sé quién soy. No entiendo de límites y es lo único que tengo claro que soy.
Me tendrían que haber llamado así.
-Señor Límite.
-Presente.
Y pasado. Y si hay un futuro, también.
A veces pienso que no salí del vientre de mi madre, sino que me caí. Me precipité de su útero y me rompí entero y por eso no encajo.
A veces hay límites en los límites, y se borran unos a otros y todo se difumina.
Se difumina rojo vino
o sangre.
Rojo víscera.
Ojalá fuera otro, el que fuese, me da igual, Ernesto por ejemplo
Ojalá me encontrase otra personalidad por ahí tirada como quién encuentra dinero a la vuelta de la esquina, de la esquina de mis bares, de la esquina de mi vida.
Pero eso sí, nunca me hicieron falta clientes para denigrarme o maltratarme.
Soy el puto y soy el Verdugo.
Me miro en el espejo y me parezco inexistente. Dudo de estar realmente ahí, quizá sea una pareidolia.
Ese también sería un buen nombre.
-¿Conoces a Pareidolia? el pana que sólo simula e insinúa, la que no llega a ser.
Nada.
Y al final eso soy, nada. Pero creo que eso nos pasa un poco a todos. Entonces ¿Porqué no pueden entenderlo?
No puedo ya darme más coñazos contra la pared, por que la tumbe entera ya, y la puta cabeza sigue en su sitio. La muy zorra solo se va cuando ella quiere.
¿Y lo que quiero yo?
Yo.
Quién soy yo.
Yo soy LD.
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