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domingo, 27 de diciembre de 2015

Resumen personal

Creo que no sé me dan bien las despedidas, ni las presentaciones y creo que somos aquello en lo que creemos. Creo en las canciones para demostrar sentimientos, en los detalles y también creo en el sexo en situaciones extremas donde te pueden pillar. Creo que soy más de los Stones que de los Beattles.. Creo que hay que ser muy hombre para poder olvidar a una mujer y que los gin tonics son para hombres con poca testosterona.. 

Creo fielmente en la poesía de Buesa, en que Chris Martin ya no hace buena música y que el teatro es mucho mejor que el cine en 3D. Creo en Clint Eastwood y en ver religiosamente Duro de Matar siempre que la pasen por televisión.. Creo que dos whisky son pocos y que ocho son muchos, creo en las camisas manga corta, creo que el único en el mundo que puede usar mocasines sin medias es Don Johnson y creo en el olor del café por las mañanas. Creo que el imbécil grita y el inteligente calla y creo religiosamente que la clave para salir con mujeres hermosas es moverte muy bajo perfil, ser discreto, caballeroso y tener muy buen tema de conversación.


Creo que los fanfarrones merecen que los humillen en todos lados. Creo en las cenas con buenos amigos, creo que las mejores canciones ya se han escrito y que mis mejores Historias de amor se están escribiendo ahorita, Creo que el reloj, los zapatos y la manera en la que das la mano te definen como hombre y el perfume.. nunca se debe olvidar el perfume. Creo en Disney, en Bob Dylan y en Al Bundy….Al Bundy me ha enseñado tanto...


Creo que el vinilo suena mucho mejor y también creo que si una mujer no sabe gemir es un ser incompleto. Creo en el ibuprofeno con jugo de tomate para las resacas y creo también que no hay nada mejor en el mundo que escuchar a una mujer hermosa reír sinceramente. Creo que me gustaban más las discotecas cuando tenía 20 años que a mis 27. Creo en Forrest Gump y creo que todas las mujeres antes de morir deben ser desnudadas escuchando a Miles Davis. Creo que el mejor Champan es aquel que se bebe directamente de la botella, en los pantalones de pijama sin bolsillos, en las balas perdidas y en las jodidas historias de amor o en los amores completamente jodidos.


Creo en el lado frío de la almohada, en que es imposible comer espaguetis sin queso. Creo en Jack Nicholson, en Isaac Asimov, en Stanley Kubrick y en James Bond. Creo que la ensalada rusa está sobrevalorada, creo en la diferencia de edad y en la diferencia de dinero a la hora de hablar de una relación. Creo que una mujer puede hacer sexualmente cualquier cosa si se le propone correctamente. Creo en trotar 3 veces a la semana te ayuda a que no te de gripe, que tomar coca cola es dañino para la salud y que evitar las frituras siempre que se pueda te ayuda a que la ropa te quede mejor. Creo en Lex Luthor, en Luke Skywalker y en el Chapulin Colorado. Creo que los Lunes son el mejor día de la semana. Creo que una mujer que no sabe bailar salsa no es tan buena en la cama y no discutas.


Creo que leer las instrucciones es para maricas y que la mitad de las mujeres casadas tienen una vida sexual deprimente. Creo que Louis C.K es un tipo muy sincero y que por lo general todas esas personas que se esfuerzan por ser perfectas, tienen el closet lleno de esqueletos.


Creo en las camisas por fuera y en las mujeres gordas o flacas en faldas cortas. Creo que las mejores noches son las que no se planean, en que estar en camisa de once varas es algo sabroso y que ninguna mujer puede ocultar cuando está borracha o enamorada. Creo en Jack Nicholson, en Zidane, en Frank Zappa, en Tego Calderon y en Mr. Bean. Creo que lo mejor de mi vida está por llegar. Creo en la venganza femenina, en la valentía del enamorado y creo fielmente.


en que tu eres asquerosamente Hermosa.. 

sábado, 26 de diciembre de 2015

Despierta

Por un minuto, perdería un día.
Por tu boca, la razón.
Por tu ombligo, el sentido.
Por ti, todo, mi vida.

Intergra

Como nunca me ha pasado, no sé hacerlo. No sé quererte. Las cosas tristes, duelen porque son tristes; pero me he dado cuenta de que también hay cosas alegres que duelen. No estoy refiriéndome al diafragma cuando no puedes parar de reír... sino al propio estómago. Ya no son mariposas las que revolotean, ni siquiera hace falta una visión completa de ti. Basta imaginarte para que algo así como un montón de pterodáctilos se arremolinen como queriéndome hacer explotar. Me pongo muy nervioso, y a lo largo del día puedo llegar a pensarlo millones de veces. Tanto, que agobio. Agobio porque no sé. No sé medir hasta dónde te quiero y hasta dónde no... o las horas a las que debo hacerlo. No he aprendido a aceptar que las cosas son como son, por muchas veces que te lo explique yo, soy el que menos lo entiende. No es que la asiduidad sea escasa, o que se trate de un fenómeno nuevo. Lo innovador es que ahora la recursividad escale en la gravedad del fenómeno hasta alturas insoportables. Y no, ya estoy más que avisado, no dejaré que llegue a ocurrir. Yo he de protegerte, sí... pero solo hasta donde tú me dejes. Y estaré siempre, pase lo que pase, para cuando vuelva... aunque ni siquiera me haya ido. Si consideras que no tengo por qué aconsejarte en algo, o que no he de dar mi opinión... te miraré con una sonrisa irresoluta, y me lanzaré a abrazarte. Porque tú te crees que yo estoy enamorado de muchas cosas. Sí. De todas esas cosas buenas que sabes hacer, de los reflejos del sol en tu pelo, del brillo de tus pupilas al anochecer... Pero te equivocas, no es lo que más me gusta de ti. En realidad, lo que yo adoro, y por lo que no te cambiaría por nada... es solo por una cosa. La que peor haces. Tu mayor defecto. Y como todavía no he encontrado ninguno... y ya estoy sobreponiéndolo a todas tus virtudes, creo que debería preocuparme. No hay nada que pueda separarme de ti, ni lo habrá, porque yo muero por ti, íntegra.

Adicto

Soy adicto a tus labios. Al espacio que queda entre tu boca y tu nariz. Me comería el perfil de tu mandíbula una y otra vez. Si te miro más de 7 segundos a los ojos no puedo evitar darte un beso en la boca. Si te doy un beso en la boca no puedo evitar mirarte a los ojos. Si es de noche no puedo evitar decirte que eres la más guapa. De repente ocurre algo malo, y tus manos están ahí para sosegar los ánimos. Cuando te abrazo no pienso en soltarte. Cuando te suelto solo pienso en volver a abrazarte. De día tampoco puedo evitarlo, eres la más guapa. Por ahí dicen que los latinos son pasionales. Tú puedes hacerte la sueca, que me quieras como me quieras, como tú me quieres no me va a querer nadie