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viernes, 26 de diciembre de 2014

Dejame

Déjame tocarte con mis palabras. 
Ya que mis manos yacen inertes  
como guantes vacíos. 
Deja que mis palabras golpeen tu pelo, 
se deslicen por tu espalda y cosquilleen tu vientre. 
Ya que mis manos, ligeras y libres como ladrillos, 
ignoran mis anhelos y rehúsan obstinadamente 
llevar a cabo mis deseos más silenciosos. 
Deja que mis palabras entren en tu mente  
llevando antorchas. 
Admítelas voluntariamente en tu ser. 
Para que ellas puedan acariciarte  
suavemente desde dentro. 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Regalo de Navidad

De pronto llega alguien que quiere quedarse a sabiendas de que estás roto.
Llega alguien que no pretende repararte
porque asume que la vida y tú ya tienen un trato y no tiene nada que hacer.

Que a lo que llamas poemario lo llama experiencia.
Que es capaz de bailar cada uno de tus latidos sin importar el ritmo.
Que no coarta el amor, que lo deja fluir y hace que lo dejes fluir salvaje porque no puede ser de otra manera.
Que no busca las palabras exactas, pero las tiene.
Que no ve el naufragio, sólo el mar.
Que cuando sonríe se convierte en la auténtica metáfora de la vida y no tiene ni idea.

De pronto llega alguien,
De pronto llegas.

Llegas y te coronas con todas las espinas que voy escupiendo,
paseas por mi cama y la conviertes en un laberinto de sueños,
acampas en mi mente y la creatividad se congela un segundo antes de empezar a derretirse;
edificas cada vacío, y ahora encuentro el mar hecho sonrisa en cada esquina.
Llegas y te plantas de frente para que no pueda mirar a otro lugar
y me doy cuenta de que nunca llega tarde algo que no se espera.
Llegas y me haces caer en la cuenta de que el amor es como las hadas de Peter Pan,
que sólo mueren cuando no crees en ellas.
Conectando tu herida con la mía llegas y te conviertes en la primera persona
capaz de hablar de paz sin mencionar la guerra.
Llegas y no prometes quedarte, pero te quedas.
Llegas y no prometo quedarme, pero me quedo.

De pronto llegas 
con tu ejército de silencios,
pero esta vez no vienen para luchar;
como un trébol de cuatro hojas en medio del desierto,
no salvas
pero das esperanza.

Feliz Navidad mi bubutica

domingo, 21 de diciembre de 2014

Dormida...

Tardas seis minutos treinta y siete segundos en dormirte.
Tienes carita de princesa. 
Y respiras fuerte.. y con la poca luz que entra por la ventana me pareces aun más bonita. 
Te mueves con el sonido de las teclas y de vez en cuando parece que vayas a despertarte.
Eres una imbécil que me pone histérico, pero eres tan bonita.
Despierta y mírame. Porque no voy a dejar que salgas de aquí sin haberme comido a besos hasta mañana. 
Te diría. Pero estas así. Tan inocente. Tan.. tú. Que voy a esperar que lleguen las once, me voy a meter en la cama, y te voy a despertar a besos.
Vuelve a dormirte, que son las diez.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Don de fluir



Todo fluye y refluye, periodos de avanzar y retroceder, de ascender y descender.. Todo se mueve como un péndulo, la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo nos compensa. El cambio es inevitable, así que aprendamos vivir con él y no contra él. 

Todas las cosas son cíclicas.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Sensación

Como escuchar Don't let me down de Los Beatles, como subirte en el primer carrito de la montaña rusa. Como un trago de tequila atravesándote la garganta. 

Como nadar en el mar helado hasta que duela esa mierda.

Así es estar contigo. Es apostar por ti, atreverse a todo, lanzarse al infierno de ojos cerrados. Porque tú no mereces un amor a medias. Tengo el presentimiento de que vas a estar ahí con tu sonrisa de princesa de Disney y tus ojitos de 'hoy no he dormido nada, quiero dormir'. Abriéndome camino entre esta sociedad llena de falsedad. Enseñándote a pasar de todo.

Porque así funciona esto ¿no? Tú me animas a seguir siendo mejor mientas yo te enseño a ser valiente. Hoy por ti, mañana por mi. O eso ya lo veremos.
Me aguantas lo inaguantable. Mis días grises, y los demasiado poco grises. Las noches de blues y cigarros. Y de rock and roll. Porque tú eres cada vez menos del norte y yo daría lo que fuera por el sur.

Y seguiré pasando las horas muertas hablando contigo. Y bailándole a la lluvia. Seguirás marcando cada noche mi piel. Seguiré intentando buscarte lunares. Y seguiré aquí. Escuchándote, apoyándote en todo y acompañándote a cualquiera de tus locuras.

Porque cada vez que estás cerca, las piernas me tiemblan. Y esa, sin duda, es la mejor sensación que he tenido nunca.