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domingo, 31 de enero de 2016

Recital

Nunca he dado un recital poético pero el día que me toque, si me toca, ya lo tengo decidido, tú vendrás conmigo y la pondré ahí delante de todos.

Nunca nadie habrá leído poesía tan hermosa como la que se escribe en su piel.


Voy a escribir un poema de ti,
de ti aún sin ti,
DE TI, con mayúsculas.

Un poema que sea tan hermoso
como los atardeceres de Oslo
y cotidiano como ver a mi madre en la sala
peleando por los platos sucios del almuerzo.

Un poema sin piernas para que lo muevas a tu antojo
con tu aliento de helado de coco
o para que te lo guardes en el bolsillo de atrás
de esos vaqueros que te hacen del culo
el mayor espectáculo que han visto mis ojos calle arriba.

Un poema con brazos y con manos y con boca.
Sobretodo con boca.

Un poema que tenga una orilla
y tú lleves ese minúsculo e inquieto bikini blanco
y que escribas con un palito en la arena
las frases que solo debe leer la marea.

Un poema para que cuando pasen los años
poder recordar cuanto te quise,
porque te quise, bueno te quiero,
pero también el amor se olvida.

El amor es como la capital de Pakistán, se olvida.

Por más que la profesora Ana Maria
pusiera tanto empeño delante del mapa,
Ana Maria tenía demasiado escote para ser maestra.
Maestra de geografía claro.
Yo aprendí otras cosas.

Por ejemplo que si miras a una mujer a los ojos mucho tiempo
te ves desnudo. Es horrible.
O que es mejor el sexo sin amor que el amor sin sexo.

Yo quería escribir un poema de ti,
de ti aún sin ti,
DE TI con mayúsculas.

Con metáforas mordiéndote la nuca
y una hipérbole preciosa
que aún no sabiendo lo que es
ponerla a la altura de tus labios
para que la lamas con esa lengua tuya
de desvirgar la inocencia.

Un poema donde el ritmo lo pongan tus tacones
y la métrica solo sea el espacio que nos separa de las caricias.

Un poema de chicle de fresa,
de coletas y palomitas,
de besos en navidad,
un poema con sonrisa, la tuya,
y con tus ojos mirando al horizonte
y los míos mirándote tu ya sabes donde
y el mar claro,
porque un poema sin mar
no sería un poema de ti.
De ti aún sin ti,
DE TI con mayúsculas.

martes, 19 de enero de 2016

Hábitos

hábitos que te llevan directo al infierno de cada día


FINGIR QUE TODO ESTÁ BIEN CUANDO NO LO ESTÁ


DEJAR QUE TU PASADO DAÑE TU PRESENTE


CREES QUE TUS MEJORES DÍAS ESTÁN DELANTE DE TU PRESENTE


TE AFERRAS A QUIEN ERAS ANTES


DEJAR QUE TODO TE PREOCUPE


TE SACRIFICAS POR LOS DEMÁS


DEJAR QUE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS DOMINEN TU VIDA